Brucelosis en humanos: qué evitar en tus vacaciones

La brucelosis en humanos es una infección causada por bacterias del género Brucella que se transmite sobre todo por consumir leche y quesos sin pasteurizar o por contacto con animales infectados. Para prevenirla en vacaciones, elegí lácteos pasteurizados, evitá la carne poco cocida y consultá si tenés fiebre persistente.

Imaginá que estás de vacaciones, probando un queso artesanal en una zona rural o aceptando un vaso de leche recién ordeñada en una estancia. Lo que parece una experiencia auténtica puede ser el comienzo de una infección silenciosa y persistente: la brucelosis en humanos, también conocida como fiebre de Malta. Como sus síntomas se parecen a los de una gripe, muchas veces se diagnostica tarde. En Diagnóstico Rojas creemos que la información es la mejor aliada para unas vacaciones seguras. Por eso, te explicamos qué es, cómo se contagia y qué podés hacer para prevenirla.

¿Qué es la brucelosis y cómo se contagia?

La brucelosis es una zoonosis, es decir, una infección que se transmite de los animales a las personas. La causan bacterias del género Brucella, que afectan principalmente a vacas, cabras, ovejas y cerdos, y en menor medida a perros. En Argentina la enfermedad está presente en el ganado y es de notificación obligatoria.

Las principales vías de contagio son:

  • Consumo de lácteos sin pasteurizar: leche cruda, quesos frescos artesanales, helados o postres caseros elaborados con leche sin tratar. Es la vía más frecuente en viajeros.
  • Contacto directo con animales infectados: sobre todo con placentas, fetos abortados o secreciones, a través de pequeñas heridas en la piel.
  • Inhalación de partículas: más habitual en trabajadores rurales, de frigoríficos o de laboratorio.
  • Carne poco cocida: es una vía menos común, pero posible.

Basta con una pequeña cantidad de bacterias para que se produzca la infección. Por eso, los alimentos frescos sin control sanitario son un riesgo real durante las vacaciones.

Síntomas de la brucelosis en humanos

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los síntomas pueden aparecer entre 5 días y 6 meses después de la exposición. Como al principio se parecen a un cuadro gripal, conviene prestar atención a estas señales:

  • Fiebre ondulante: sube y baja durante días o semanas, a veces con escalofríos.
  • Sudores nocturnos abundantes: un síntoma clásico, que suele mojar la ropa de cama.
  • Dolores musculares y articulares: en especial en la espalda, la cadera y las rodillas.
  • Cansancio intenso: una fatiga que no mejora con el descanso.
  • Otros síntomas: dolor de cabeza, falta de apetito, pérdida de peso y dolor abdominal.

Si no se trata, la bacteria puede alojarse en distintos órganos. Las complicaciones más frecuentes afectan a los huesos y las articulaciones, sobre todo la columna y la articulación sacroilíaca. También puede agrandar el hígado y el bazo y, en los hombres, provocar orquitis, una inflamación de los testículos.

¿Qué tan peligrosa es la brucelosis?

La brucelosis rara vez es mortal: según los CDC, los casos fatales no superan el 2% y se deben principalmente a la endocarditis, una infección de las válvulas del corazón que se evalúa con estudios como el ecocardiograma. Su verdadero riesgo está en que puede volverse crónica, con recaídas que se extienden durante meses o incluso años si no se trata a tiempo.

Como la bacteria vive dentro de las células, el tratamiento requiere una combinación de antibióticos durante varias semanas, siempre bajo indicación médica. En embarazadas, la infección puede aumentar el riesgo de complicaciones, por lo que la consulta debe ser inmediata.

También te puede interesar: Cómo influye la alimentación en las enfermedades

Qué evitar en tus vacaciones para prevenir la brucelosis

La prevención es simple, pero requiere atención, sobre todo en vacaciones, cuando solemos relajar algunas costumbres. Esta tabla resume qué conviene elegir y qué es mejor evitar:

Elegí (bajo riesgo) Evitá (alto riesgo)
Leche pasteurizada o hervida, con la palabra “pasteurizada” en el envase. Leche cruda, aunque venga de un campo de confianza o se vea limpia.
Quesos elaborados con leche pasteurizada y con origen identificado. Quesos frescos artesanales de origen desconocido, en especial los de cabra.
Helados, cremas y postres industriales o hechos con leche pasteurizada. Helados y postres caseros elaborados con leche sin tratar.
Carne bien cocida, sin partes rosadas en el centro. Carne cruda o poco cocida, sobre todo en asados donde no se controla la cocción.
Usar guantes si tenés que manipular animales en un campo o granja. Tocar sin protección animales recién paridos, placentas o restos de abortos.

Consejos adicionales para un viaje seguro

  • Revisá las etiquetas: buscá siempre la palabra “pasteurizado” en leche, crema, yogur y quesos. Si no aparece, preguntá antes de comprar.
  • Desconfiá del mito de la leche cruda: la pasteurización no reduce de forma significativa el valor nutricional de la leche, pero sí elimina bacterias peligrosas como Brucella o Listeria.
  • Si solo tenés leche cruda, hervila: llevarla a hervor durante unos minutos elimina la bacteria.
  • Prestá atención si viajás al exterior: la brucelosis es más frecuente en regiones como la cuenca del Mediterráneo, Medio Oriente y algunas zonas de Asia y América Latina.

Qué hacer si consumiste lácteos sin pasteurizar

Si durante el viaje comiste quesos o tomaste leche de origen dudoso, no hace falta alarmarse, pero sí conviene seguir estos pasos:

  1. No te automediques: tomar antibióticos por tu cuenta puede ocultar los síntomas y dificultar el diagnóstico.
  2. Prestá atención a tu cuerpo: durante los meses siguientes, registrá si aparece fiebre que va y viene, sudores nocturnos o dolores articulares.
  3. Consultá ante los primeros síntomas: contale al médico qué consumiste y dónde, porque es un dato clave para orientar el diagnóstico.
  4. Hacé los estudios indicados: el profesional va a definir qué análisis de sangre o estudios por imágenes necesitás.

¿Cómo se diagnostica la brucelosis en humanos?

El diagnóstico se basa en análisis de sangre: pruebas serológicas que detectan los anticuerpos que el cuerpo produce contra la bacteria y hemocultivos que permiten identificarla directamente.

Cuando se sospechan complicaciones, el médico puede indicar estudios por imágenes. Por ejemplo, una ecografía permite evaluar si el hígado o el bazo están agrandados. Si nunca te hiciste este estudio, te contamos qué es una ecografía abdominal y cómo se realiza.

¿Cuándo consultar al médico?

Consultá con un profesional si estuviste en una zona rural, consumiste lácteos sin pasteurizar o tuviste contacto con animales y presentás alguna de estas señales:

  • Fiebre que dura más de una semana o que aparece y desaparece.
  • Sudores nocturnos junto con dolor de espalda o de articulaciones que no mejora.
  • Cansancio intenso y pérdida de peso sin causa aparente.
  • Cualquiera de estos síntomas durante el embarazo.
  • Dolor en el pecho, falta de aire, dolor de cabeza muy intenso o confusión: en estos casos, la consulta debe ser urgente.

Disfrutar de unas vacaciones no tiene por qué poner en riesgo tu salud. Elegir lácteos pasteurizados, cocinar bien la carne y no subestimar una fiebre persistente son acciones simples que te protegen de la brucelosis.

Preguntas frecuentes

¿La brucelosis en humanos se contagia de persona a persona?

Es muy poco frecuente. Se describieron casos excepcionales por lactancia, transfusiones, trasplantes o vía sexual, pero la gran mayoría de los contagios se produce por consumir lácteos sin pasteurizar o por contacto directo con animales infectados.

¿Cuál es el tratamiento para la brucelosis?

Se trata con una combinación de al menos dos antibióticos durante varias semanas, siempre indicada y controlada por un médico. Completar el tratamiento es fundamental para evitar recaídas y que la infección se vuelva crónica.

¿Hervir la leche sirve si no está pasteurizada?

Sí. Hacer hervir la leche cruda durante unos minutos elimina las bacterias del género Brucella. Aun así, en vacaciones lo más seguro es elegir lácteos industrializados que indiquen en la etiqueta que están pasteurizados.