Nódulo en la tiroides: Síntomas, diagnóstico y tratamiento.

Nódulo en la tiroides: Síntomas, diagnóstico y tratamiento.

Los nódulos tiroideos son un problema clínico frecuente y lo más importante es descartar la presencia de cáncer. Afortunadamente, la gran mayoría de los nódulos en la tiroides son benignos.

¿Qué es un nódulo tiroideo?

  • Un nódulo tiroideo es una formación discreta de tejido dentro de la glándula tiroides, que en los estudios por imágenes se diferencia del tejido tiroideo vecino. 
  • Los nódulos pueden ser únicos o, con más frecuencia, múltiples (bocio multinodular), y pueden tener tamaño variable.
  • Según su estructura, pueden ser sólidos, pueden presentar contenido líquido (quiste) o poseer estructura mixta.
  • Los nódulos pueden producir hormona tiroidea (nódulos hiperfuncionantes), o no ser activos.  
  • Los nódulos en la tiroides son muy frecuentes, especialmente en las mujeres. Se calcula que en alrededor del 5% de los adultos se encuentra un nódulo palpable en la parte baja frontal del cuello; sin embargo, en un 40% de las personas que se realizan una ecografía del cuello se encuentran nódulos “incidentales”.

Síntomas de los nódulos en la tiroides.

  • Un nódulo grande o múltiples nódulos pueden causar aumento de tamaño de la tiroides (bocio). Se puede observar un ensanchamiento o bulto en la parte baja frontal del cuello, o se puede notar un cambio al prender el cuello de una camisa, ponerse una corbata o una gargantilla.
  • A veces, los nódulos pueden ser palpados por el paciente o por el médico, durante un control en el consultorio.
  • La mayoría de los nódulos tiroideos no causan síntomas y las pruebas de función tiroidea son normales (incuso si la lesión es maligna). Si el nódulo es hiperfuncionante, se asocia con síntomas de hipertiroidismo; por el contrario, si los niveles de hormonas tiroideas son insuficientes, puede haber síntomas de hipotiroidismo.
  • Ocasionalmente, los nódulos grandes pueden comprimir estructuras vecinas del cuello y causar dificultad para tragar o sensación de “tener algo en la garganta”, dificultad para respirar, tos, o disfonía por afectación del nervio recurrente que inerva las cuerdas vocales.

¿Cuáles son las causas de nódulos en la tiroides?

  • En muchos casos, no se encuentra ninguna causa o enfermedad de base.
  • Algunas enfermedades tiroideas que pueden asociarse con nódulos son:
  • Enfermedad de Graves.
  • Tiroiditis de Hashimoto.
  • Deficiencia de yodo.
  • Cáncer de tiroides: Menos del 10% de los nódulos son malignos. 

Diagnóstico

    • Para saber si la tiroides funciona normalmente, se deben medir los niveles de hormonas tiroideas: T4, T3 y hormona estimulante de la tiroides (TSH). 
  • La ecografía Doppler de tiroides y la biopsia por punción con aguja fina guiada por ecografía son los estudios principales para la evaluación de los nódulos tiroideos y para detectar si hay células cancerosas. Obtenga más detalles en la nota Cómo detectar el cáncer de tiroides
    • Se debe realizar una ecografía de tiroides a todas las personas con sospecha de nódulos en la tiroides. La ecografía es el estudio por imágenes clave para evaluar las características de los nódulos, si son sólidos, quísticos o mixtos, su tamaño y número, y la presencia de ganglios linfáticos aumentados.
    • La biopsia por punción con aguja fina guiada por ecografía permite obtener una muestra del tejido sólido o del contenido líquido, si fuera un quiste, para examinar si las células tienen características atípicas. Es el estudio que permite diagnosticar cáncer, pero no todos los nódulos deben biopsiarse. 
  • La medición de los niveles de calcitonina debe solicitarse si existe antecedente familiar de carcinoma medular de tiroides o NEM tipo 2. 
  • La gammagrafía con yodo o tecnecio radiomarcados (123I o 99mTc) ayuda a determinar si los nódulos son hiperfuncionantes, pero no es un estudio diagnóstico de cáncer.

Tratamiento

  • La mayoría de los cánceres de tiroides son curables. Los nódulos tiroideos malignos o con alta sospecha de malignidad deben extirparse quirúrgicamente. La cirugía puede consistir en la extracción del nódulo y el tejido circundante, de un lóbulo o de toda la glándula. 
  • Los nódulos que en la biopsia son benignos o demasiado pequeños, pueden vigilarse regularmente con ecografía para detectar cambios de tamaño o en sus características.
  • El yodo radioactivo (131I) puede estar indicado para tratar los nódulos hiperfuncionantes, en particular asociados con enfermedad de Graves. 
  • Estas pautas de tratamiento son solo una simplificación, a los fines descriptivos. La elección del tratamiento depende de factores de cada paciente (edad, contraindicaciones de cirugía, tipo de cáncer diagnosticado y su extensión), así como de la experiencia del profesional. 

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¿Cómo se detecta el cáncer de cuello uterino?

¿Cómo se detecta el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de cuello uterino se puede tratar y curar si se detecta en las etapas tempranas. La detección sistemática de las lesiones precancerosas y la vacuna contra el virus del papiloma humano han contribuido notablemente a prevenir la enfermedad.

El cáncer de cuello uterino

  • El cáncer de cérvix ocupa el tercer lugar en frecuencia entre las neoplasias malignas en las mujeres, a nivel mundial; la enfermedad avanzada y la mortalidad son mayores en los países en desarrollo, en especial, donde no hay programas de detección temprana.
  • La infección persistente por alguno de los tipos de alto riesgo del virus del papiloma humano (VPH) es el factor de riesgo principal de cáncer cervical uterino.
  • Las pruebas de detección y la vacunación contra el VPH ayudan a prevenir el cáncer cervical uterino. Cuando la lesión se detecta en sus etapas iniciales, las posibilidades de tratamiento son muy altas y se asocia con larga supervivencia y buena calidad de vida.
  • ¿Por qué? Porque al inicio, las células de la mucosa cervical presentan cambios precancerosos, que son un alerta de que la célula está dejando de ser normal y está comenzando a mostrar rasgos de malignidad. Si se las detecta rápidamente, esas lesiones precancerosas pueden tratarse y se previene el cáncer.

¿Tiene síntomas el cáncer de cérvix?

  • No hay ningún síntoma temprano ni de sospecha de este cáncer. La única forma de detectar temprano las células anormales es con los métodos de detección sistemática.
  • Los síntomas y signos aparecen cuando la enfermedad ya se ha extendido a los tejidos vecinos y está avanzada.
  • Puede haber sangrado anormal (intermenstrual, post menopausia, post coital), flujo vaginal abundante y con olor desagradable, dolor pelviano o lumbar bajo.

¿Cómo se detecta el cáncer de cérvix?

  • Existen varias pruebas para detectar lesiones precancerosas o cancerosas del cuello uterino. La elección de alguno de estos métodos depende de su disponibilidad.

Prueba de Papanicolaou o citología

  • Los programas de detección sistemática basados en la prueba de Papanicolaou (también llamada simplemente Pap), continúan siendo el pilar de la prevención del cáncer de cérvix en todo el mundo.
  • La prueba consiste en la recolección de células de la mucosa del cérvix mediante un cepillo o hisopo muy delicados, en el consultorio del especialista en ginecología. Esta muestra se envía a un laboratorio de anatomía patológica donde se examina bajo un microscopio óptico (citología), para ver si son normales.
  • Es una prueba muy específica y puede identificar lesiones precancerosas, es decir, que podrían convertirse en cáncer, y también lesiones cancerosas.
  • El rédito es aún mayor cuando se realiza a intervalos regulares. En general, se recomienda comenzar a realizarse esta prueba a partir de los 21 años de edad y continuar una vez al año. A partir de los 65 años, es posible que ya no deba hacerse más esta prueba si los resultados han sido normales durante varios años.

Inspección visual del cérvix con ácido acético

  • Este tipo de examen es simple y requiere poca infraestructura y recursos.
  • Durante el examen ginecológico, el médico especialista aplica una mínima cantidad de ácido acético al 3-5% (vinagre diluido), con un hisopo, en el cuello uterino. Luego, se observa si aparecen áreas de color blanquecino, que indican la posible presencia de células atípicas.
  • El resultado de la prueba se informa en el momento y tiene buena especificidad, realizada por profesionales con experiencia.

Detección de VPH

  • La prueba detecta la infección por el VPH e identifica a las mujeres con alto riesgo de desarrollar lesiones precancerosas.
  • Para esta prueba se toma una muestra de células del cérvix, durante el examen ginecológico, similar a la prueba de Papanicolaou. De hecho, a veces, la prueba de Pap y la detección de VPH se realizan de manera conjunta.
  • La muestra se envía a un laboratorio de análisis, donde se detecta si está presente alguno de los tipos virales de alto riesgo, por ejemplo: VPH 16, 18, y otros.
  • Esta prueba se utiliza de rutina en las mujeres con edad mayor a 30 años en algunos países, y es muy útil si los resultados del Pap son dudosos o no concluyentes.
  • Si el resultado es normal, el médico puede indicar esperar cinco años para realizar una nueva prueba, o menos tiempo según el riesgo de exposición a enfermedades de transmisión sexual.
  • La sensibilidad y la especificidad son muy altas, pero se requiere una infraestructura específica y la prueba tiene mayor costo que las anteriores.

¿Qué sucede si las pruebas de detección son positivas?

  • Si alguna de las pruebas es positiva, significa que hay células atípicas o infectadas por VPH, pero no es diagnóstico de cáncer. El especialista le indicará si debe volver para un seguimiento más frecuente o si debe realizarse otros estudios.
  • Los estudios adicionales pueden incluir:
  • Colposcopía y toma de biopsia de cérvix.
  • Ecografía ginecológica pelviana o transvaginal.
  • Otros estudios por imágenes, según la situación individual.

Las lesiones precancerosas son completamente curables con el tratamiento apropiado y el seguimiento regular. La detección temprana es fundamental.

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¿Qué puedo comer con hipotiroidismo? Guía práctica de alimentación

¿Qué Puedo Comer con Hipotiroidismo? Guía Práctica de Alimentación

Saber qué puedo comer con hipotiroidismo es clave para acompañar el tratamiento médico y mejorar los síntomas. Aunque no existe una dieta única, ciertos alimentos pueden favorecer el funcionamiento de la tiroides y otros conviene moderarlos para evitar interferencias con la medicación. 

El hipotiroidismo es una condición frecuente en la que la glándula tiroides produce menos hormonas de las que el cuerpo necesita. Muchos se preguntan: ¿qué debo comer si tengo hipotiroidismo?, ¿qué no debe comer una persona con hipotiroidismo? o ¿qué se puede desayunar si tengo hipotiroidismo? Seguí leyendo en Diagnóstico Rojas.

El hipotiroidismo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Como resultado, muchas funciones del cuerpo se enlentecen: se puede aumentar de peso, tener cansancio, sensibilidad al frío y otros síntomas. El diagnóstico suele confirmarse con análisis de sangre (niveles de TSH y hormonas tiroideas) y, a veces, Ecografías. El tratamiento principal es la levotiroxina, pero una buena alimentación complementa y mejora la calidad de vida.

No dejes de leer este artículo: Ayuno para Análisis de Sangre: Cómo Prepararse para una Prueba de Laboratorio

¿Cómo afecta el metabolismo el hipotiroidismo?

Al haber menos hormona tiroidea, el metabolismo basal disminuye: quemar calorías en reposo se reduce, se ralentiza el tránsito digestivo y puede haber retención de líquidos. Por eso, muchas personas con hipotiroidismo luchan para mantener un peso saludable. Aunque no existe una solución para curar el hipotiroidismo, ciertos nutrientes juegan un papel importante en el funcionamiento de la tiroides.

Nutrientes clave para la tiroides

  • Yodo: es esencial para producir hormonas tiroideas, pero tanto su déficit como su exceso pueden ser problemáticos
  • Selenio: ayuda a convertir la hormona inactiva T4 en su forma activa, T3
  • Zinc: también es importante en la síntesis y acción de las hormonas tiroideas

Además, cuidar la absorción de la levotiroxina es fundamental: ciertos alimentos o suplementos pueden interferir con la medicación.

¿Qué no debe comer una persona con hipotiroidismo?

Algunos alimentos pueden dificultar la absorción de la medicación o afectar la tiroides si se consumen en exceso:

  • No tomar levotiroxina junto con nueces, soja, suplementos de hierro, calcio, antiácidos con aluminio o magnesio, o ciertos medicamentos
  • Las crucíferas (como brócoli, coliflor, repollo) contienen compuestos bociógenos que, en grandes cantidades y crudos, pueden interferir con el funcionamiento tiroideo. 
  • Un consumo excesivo de suplementos de yodo no se recomienda a menos que un médico lo indique
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¿Qué debo comer si tengo hipotiroidismo? Alimentos recomendados

Para cuidar la tiroides, pero también mantener una dieta equilibrada:

  • Pescados y mariscos: fuente de yodo, selenio y proteínas
  • Huevos, preferiblemente enteros: contienen yodo, zinc y selenio
  • Carnes magras: pollo, pavo, vaca, con buen aporte de zinc
  • Frutos secos y semillas: especialmente nueces de Brasil para selenio; legumbres también son útiles para zinc
  • Lácteos: leche, yogur y quesos pueden aportar yodo de forma natural
  • Verduras y frutas: elegir verduras variadas; cocinar las crucíferas para reducir su efecto bociógeno
  • Granos integrales y cereales: como avena, arroz integral, especialmente si no hay intolerancia al gluten
  • Alimentos con ácidos grasos omega-3: pescados grasos, semillas de chía o lino ayudan a reducir inflamación

¿Qué se puede desayunar si tengo hipotiroidismo?

Algunas ideas para el desayuno:

  1. Omelette con huevo entero + espinaca cocida + un puñado de nueces de Brasil
  2. Avena integral con semillas (lino o chía), fruta fresca (por ejemplo, manzana o banana) y yogur natural
  3. Tostadas de pan integral (o sin gluten, si se prefiere) con queso blanco + fruta

    Alimentos que debo comer si tengo hipotiroidismo

¿Qué fruta es buena para la tiroides?

No hay una única "mejor" fruta para la tiroides, pero las frutas ricas en antioxidantes son muy valiosas: bayas (frutillas, frambuesas), manzana, naranja, kiwi. Además, aportan fibra, lo cual es útil para un metabolismo saludable.

Consejos prácticos para el día a día

  • Tomar la levotiroxina con el estómago vacío: esperá al menos 30–60 minutos antes del desayuno
  • Evitar combinar la medicación: con alimentos o suplementos que puedan interferir
  • Usar sal yodada con moderación, pero no exageres, porque tanto muy poco como demasiado yodo puede ser perjudicial
  • Mantener una alimentación variada: no se trata de eliminar todos los alimentos "problemáticos", sino de equilibrarlos. Por ejemplo, podés cocinar las verduras crucíferas para reducir sus compuestos bociógenos
  • Consultar a un profesional de salud o nutricionista si considerás tomar suplementos de yodo, selenio o zinc: el exceso puede ser nocivo
  • No descuidar otros hábitos saludables: actividad física regular, buen descanso y controles médicos periódicos son clave para acompañar el tratamiento con levotiroxina


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¿En qué consiste el tratamiento de inmunoterapia para el cáncer?

¿En qué consiste el tratamiento de inmunoterapia para el cáncer?

Para algunos tipos de cáncer, la inmunoterapia ha significado un cambio trascendente en el paradigma de tratamiento. La inmunoterapia puede lograr repuestas clínicas significativas y duraderas en diversos tumores, pero se requiere aún mayor investigación.

¿Qué es la inmunoterapia?

  • La inmunoterapia es un tipo de tratamiento que se basa en el funcionamiento del sistema inmunitario de las personas, para combatir enfermedades, entre ellas, el cáncer. Se la conoce también como terapia biológica, por la forma en que son producidos algunos de estos fármacos.
  • En las últimas décadas se han desarrollado numerosos tipos de inmunoterapia, que se ha convertido en una herramienta importante en el tratamiento de algunos cánceres. Puede ser una opción eficaz para tratar algunas clases de cáncer de mama, riñón, pulmón y otros órganos, pero no todos los cánceres pueden tratarse con inmunoterapia.
  • Existe creciente investigación en esta área, en busca de nuevos tratamientos eficaces y seguros, que puedan incluso seleccionarse individualmente según el tipo de cáncer.
  • La inmunoterapia puede indicarse sola, aunque con frecuencia se combina con otros tratamientos como la quimioterapia. Se puede administrar por vía oral o inyectable (intravenosa).

¿Cómo funciona la inmunoterapia contra el cáncer?

  • Nuestro sistema inmune está compuesto por órganos y tejidos linfáticos (bazo, ganglios linfáticos, timo), células (linfocitos y otros glóbulos blancos), y las sustancias que secretan (anticuerpos, mediadores químicos inflamatorios, etc.).
  • Como parte de sus funciones, el sistema inmune detecta y elimina las células anormales, de manera totalmente silenciosa. Esto sucede porque el sistema inmune tiene la capacidad de detectar proteínas o componentes extraños en cualquier célula, de señalarla como “ajena al organismo” y destruirla. Prueba de ellos son los linfocitos que suelen hallarse alrededor de los tumores.
  • Sin embrago algunos cánceres logran evadir esta vigilancia. ¿Cómo lo hacen?
  • Al principio, las células malignas pueden no ser tan distintas de las células normales de un tejido, y el sistema inmune no las identifica como extrañas;
  • Algunas células cancerosas desarrollan cambios genéticos que las tornan menos visibles por el sistema inmune;
  • Las células cancerosas pueden producir sustancias y generar cambios en su entorno, que interfieren con la respuesta inmune.
  • La inmunoterapia ayuda al sistema inmune a combatir a las células cancerosas. Hay dos formas de lograr este objetivo:
  • Estimulando o reforzando las defensas naturales del sistema inmune, para que trabaje de modo más eficiente en la detección y eliminación de las células cancerosas y,
  • Fabricando compuestos en el laboratorio que sean similares a los componentes del sistema inmune, y usarlos para restaurar o mejorar el funcionamiento de las defensas.

Tipos de inmunoterapia

Terapia de transferencia de linfocitos T

  • Mediante este tratamiento, se refuerza la respuesta del sistema inmune propio.
  • Esta terapia tiene también otros nombres: inmunoterapia adoptiva, terapia celular adoptiva, terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T).
  • Los linfocitos T más activos contra el tumor del paciente son seleccionados; en un laboratorio especializado, dichos linfocitos son sometidos a algunos procesos que fortalecen su capacidad para hallar y destruir las células cancerosas. Luego, estos linfocitos se multiplican en mayor cantidad y son reintroducidos al organismo mediante una infusión.
  • La terapia con células CAR-T es un tipo de inmunoterapia adoptiva. Los linfocitos T son extraídos de la sangre del paciente y se les agrega un gen con un receptor, que ayuda al linfocito a adherirse a un antígeno específico de la célula cancerosa. Así, cada célula CAR-T es producida para unirse a un tipo específico de antígeno, y no funcionará si el tumor no tiene dicho antígeno.

Inhibidores de puntos de control inmunitario

  • Los puntos de control son mecanismos normales que posee el sistema inmunitario para impedir que las defensas destruyan células sanas. Algunos tumores logran escapar de ser eliminadas, evadiendo estos puntos de control al “simular” que son células normales.
  • Los inhibidores de puntos de control inmunitario bloquean este mecanismo (quitan el “freno”) y permiten al sistema inmune reconocer y atacar a las células cancerosas.

Anticuerpos monoclonales

  • Son anticuerpos creados y producidos en el laboratorio para unirse con blancos específicos en las células cancerosas. Al dirigirse específicamente contra algún componente (antígeno) de la célula anormal, solo pueden administrarse y funcionar si el tumor del paciente tiene dicho antígeno.
  • Es el caso, por ejemplo, de los anticuerpos monoclonales dirigidos contra la proteína HER-2 en el cáncer de mama.
  • Los anticuerpos monoclonales pueden solo señalar y hacer visibles las células anormales para que el sistema inmune las destruya, o pueden asociarse con algún fármaco de quimioterapia, al que dirigen específicamente.

Vacunas de tratamiento

  • Las vacunas están diseñadas para ayudar a los linfocitos T y destruir cánceres específicos. Las dosis pueden aumentar la cantidad de anticuerpos, que se dirigen contra el tumor.

Inmunomoduladores

  • Son compuestos que intensifican la respuesta de una parte del sistema inmune contra el cáncer.

La interacción entre cada tumor y el organismo es compleja, y no es posible generalizar. Cada tratamiento se decide considerando múltiples factores individuales, incluyendo los deseos y las preferencias de cada paciente.

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¿Qué tipo de glándula es la tiroides?

¿Qué tipo de glándula es la tiroides?

La glándula tiroides es importante desde las primeras etapas del desarrollo del bebé en el útero materno y su funcionamiento normal es necesario durante toda la vida.

¿Qué es la tiroides?

  • La glándula tiroides es un órgano pequeño, ubicado en la parte baja anterior del cuello. Tiene forma de mariposa, con dos lóbulos (derecho e izquierdo) que miden aproximadamente 4 cm de alto y 1 cm de ancho, unidos por un pequeño puente de tejido tiroideo (istmo). Se encuentra por debajo de la manzana de Adán y por delante de la tráquea, a la cual rodea con sus lóbulos. Por su ubicación superficial en el cuello, es palpable durante el examen físico.

¿Qué tipo de glándula es la tiroides?

  • La tiroides es una glándula endocrina, que forma parte del sistema endocrino del organismo. Las glándulas producen, almacenan y liberan hormonas a la circulación sanguínea, para que alcancen los diferentes tejidos y órganos del cuerpo.
  • En la tiroides hay dos tipos de células: foliculares y parafoliculares. La mayor parte del tejido de la tiroides consiste en células foliculares, que producen las hormonas tiroideas: tetrayodotironina (o tiroxina) y triyodotironina, también conocidas como T4 y T3 porque contienen 4 y 3 átomos de yodo, respectivamente.
  • Las células parafoliculares de la tiroides producen la hormona calcitonina, que ayuda a controlar el uso del calcio en el organismo, junto con la hormona paratiroidea.
  • Las hormonas tiroideas T3 y T4 tienen un rol fundamental en la regulación del uso de energía y la actividad de todas las células del organismo. Regulan aspectos importantes del crecimiento, el desarrollo y las funciones de las células y órganos del cuerpo, a lo largo de toda la vida.
  • La tiroides se forma muy temprano en el desarrollo del bebé en el útero, y comienza a funcionar hacia las 20 semanas del embarazo. Hasta ese momento, las hormonas tiroideas de la madre, que pasan a través de la placenta, son indispensables para el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
  • Durante la infancia y adolescencia, las hormonas tiroideas son fundamentales para el crecimiento normal. En el adulto, controlan el metabolismo, ayudando a mantener la temperatura corporal y la actividad equilibrada de todos los órganos, incluido el cerebro.

¿Cómo se regula la tiroides?

  • El funcionamiento de la glándula tiroides es regulado cuidadosamente, para que la cantidad de T4 y T3 se mantenga dentro de un rango adecuado.
  • La tiroides está bajo el control de otra glándula: la hipófisis (o pituitaria), ubicada en el cerebro. La hipófisis produce y secreta la hormona estimulante de la tiroides (TSH, del inglés thyroid stimulating hormone). Como indica su nombre, la TSH estimula a la glándula tiroides para que fabrique más T4 y T3.
  • El mecanismo funciona como un termostato: cuando la hipófisis detecta que los niveles de hormonas tiroideas en sangre son bajos, secreta más TSH para inducir a la tiroides a producir y liberar más hormonas tiroideas; por el contrario, si los niveles de T4 y T3 en sangre son altos, la hipófisis disminuye la secreción de TSH.
  • A su vez, el funcionamiento de la hipófisis es modulado por otra glándula, el hipotálamo, que también se encuentra ubicada en el cerebro. El hipotálamo produce la hormona liberadora de tirotrofina (TRH, thryrotropin release hormone), que cumple la función de estimular la secreción de TSH por la hipófisis.

¿Cómo se evalúa la glándula tiroides?

  • Para conocer si la tiroides está funcionando normalmente, se pueden realizar análisis en sangre para medir los niveles de las hormonas T4, T3 y TSH. A veces, se mide la T4 libre, que es la fracción de T4 que no está unida a proteínas en el plasma.
  • También se puede realizar una prueba de estimulación con TRH, para ver si el problema se debe a enfermedad de la hipófisis o del hipotálamo.
  • La ecografía de tiroides con efecto Doppler es el estudio por imágenes más usado para evaluar la anatomía y la irrigación sanguínea de la tiroides. Puede conocer más sobre el estudio de la tiroides en la nota ¿Cuáles son los análisis para la glándula tiroides?

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