Microcalcificaciones y Birads ¿Cúal es su relación?

Microcalcificaciones y Birads: ¿cuál es su relación?

Las microcalcificaciones son hallazgos frecuentes en la mamografía. Aunque generalmente son benignas, algunas veces pueden asociarse con lesiones de alto riesgo de malignidad o cáncer. De acuerdo con su distribución y morfología se les asigna una categoría en el sistema BI-RADS, que el médico a cargo interpretará individualmente para decidir en qué casos se requieren estudios adicionales.

Como se explica con más detalle en otra nota en este blog, las calcificaciones mamarias son depósitos de calcio en los tejidos de las mamas, asintomáticos y no palpables. Las calcificaciones son hallazgos frecuentes durante la realización de una mamografía, en especial con el aumento de la edad de la mujer. Según el tamaño, se las divide en macrocalcificaciones y microcalcificaciones.

Las microcalcificaciones son depósitos diminutos de calcio, visibles en la mamografía como puntos blancos muy pequeños. La mayoría de las microcalcificaciones son benignas. Sin embargo, en algunos casos pueden asociarse con cáncer o lesiones de alto riesgo. La importancia de diferenciar las microcalcificaciones benignas de aquellas sospechosas se debe a que aproximadamente la mitad de los cánceres de mama no palpables se diagnostican por la presencia de microcalcificaciones.

Cuando se detectan calcificaciones sospechosas en una mamografía de control o rutina, puede ser necesario estudiarlas con una mamografía magnificada. La incorporación de la mamografía digital y de la tomosíntesis 3D ha mejorado la evaluación de las microcalcificaciones. Por su parte, la mayoría de las microcalcificaciones no son visibles en la ecografía mamaria, que sí puede aportar otra clase de información complementaria.

¿Qué características permiten distinguir las microcalcificaciones benignas de las sospechosas o malignas?

Los especialistas en imágenes evalúan una variedad de características de las calcificaciones. Para ello utilizan términos descriptivos que han sido estandarizados en la clasificación BI-RADS. La sigla BI-RADS significa en inglés: Breast Imaging Reporting and Data System (Sistema de reporte y base de datos de imágenes mamarias). El uso de esta nomenclatura permite estandarizar los informes de los estudios mamarios, facilita la categorización de las lesiones o imágenes sospechosas, y ayuda a definir el grado de riesgo.

De manera muy sintética, las principales características que se evalúan son:

  • Distribución: difusa, regional, agrupada (en “cluster”), linear o segmentaria.
  • Morfología:
    • Generalmente benignas: vasculares, de la piel o dermis, leche de calcio, lineares extensas, en forma de pochoclo (“popcorn”), distróficas, redondeadas o puntiformes, en anillo o calcificación de suturas.
    • Pueden ser sospechosas: gruesas y heterogéneas, amorfas, finas y pleomórficas, lineares finas o ramificadas.

¿Cómo se relacionan las microcalcificaciones y las categorías BI-RADS?

De acuerdo con las características descriptivas mencionadas y el grado de sospecha, es posible asignar una categoría BI-RADS a las microcalcificaciones.

De las calcificaciones sospechosas, las lineares finas, usualmente discontinuas y con bordes irregulares, tienen un alto riesgo de malignidad y se les asigna la categoría BI-RADS 4C. Cuando estas calcificaciones son nuevas y presentan una distribución segmentaria, se las considera categoría BI-RADS 5.

El sistema de clasificación BI-RADS debe considerarse en base a su objetivo: ayudar a estandarizar la lectura de los informes de los estudios mamarios y contribuir con la toma de decisiones por parte del médico a cargo. La interpretación final y la significación de los hallazgos mamográficos están siempre a cargo del profesional que solicitó el estudio, quien deberá correlacionar dichos hallazgos con la historia personal y familiar de cada paciente, individualmente.

¡No olvides realizar tu Mamografía Digital!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

¡No olvides realizar tu Mamografia con Tomosintesis!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

Mamografía bilateral con proyección axilar

Mamografía bilateral con proyección axilar

La mamografía bilateral con proyección axilar es una vista o proyección de la mamografía, que permite explorar mejor la porción más externa de las mamas y la región vecina de la axila. De manera similar a la mamografía estándar, se utiliza para la detección temprana del cáncer de mama y se complementa con los demás estudios oportunos (ecografía mamaria, etc.)

Está demostrado que la mamografía es el método más confiable para la detección temprana del cáncer de mama. El objetivo de la mamografía de detección (pesquisa), realizada de forma periódica regular a partir de los 40 años, es detectar anormalidades que clínicamente son imperceptibles. La detección del cáncer de mama en la etapa asintomática brinda las mejores posibilidades de curación.

De manera estándar, durante la mamografía se obtienen dos vistas o proyecciones de cada una de las mamas: mediolateral oblicua (MLO) y cráneo-caudal (CC), que se observan como si se tratara de imágenes de perfil y frente, respectivamente. En la mamografía bilateral con proyección axilar se agrega una vista adicional, que consiste en una proyección cráneo-caudal exagerada o extendida. Esta proyección permite explorar mejor la porción más lateral de la mama, que se extiende hacia la axila como una cola, y también permite detectar la presencia de posibles ganglios linfáticos aumentados de tamaño o sospechosos.

¿Por qué es necesaria la mamografía bilateral con proyección axilar?

Hasta un 50 % de los cánceres de mama aparecen en los cuadrantes externos y más del 40 % de ellos, en la prolongación axilar de la glándula. Además, la mama y la región axilar son una unidad anatómica y biológica. En la axila se localizan los ganglios linfáticos, que son parte del sistema inmunitario de defensa del organismo y pueden ser el primer sitio donde aparezcan cambios; por ejemplo, un bulto palpable en la axila.

Se debe tener presente que la mama es un órgano elástico, de volumen cambiante y que se ubica delante del músculo pectoral. Para que la visualización en la mamografía sea óptima, se requiere que se observen en la imagen la porción más lateral de la mama, incluyendo la prolongación axilar, el músculo pectoral y el pezón. Esto puede ser difícil de lograr en la mamografía convencional si las mamas son grandes.

Para realizar la mamografía bilateral con proyección axilar, la paciente se posiciona igual que en la mamografía estándar, como si fuera a realizarse la vista cráneo-caudal. Luego, se eleva el pliegue inframamario y se gira a la paciente hasta que la parte lateral de la mama quede sobre la bandeja de examen. Esta maniobra toma menos de un minuto.

La mamografía bilateral con proyección axilar se solicita a veces cuando se observa alguna zona sospechosa en la porción axilar en la vista mediolateral oblicua de la mamografía estándar. Es muy útil para evaluar las mamas en la etapa del climaterio y detectar lesiones asintomáticas.

Para cumplir este objetivo, la calidad de las imágenes debe ser óptima. Los equipos de mamografía digital actuales combinan la mejor calidad en imágenes y mayor confort para la mujer, para que las molestias durante el estudio sean mínimas. Por eso, solicite un exámen de control en Diagnóstico Rojas y prevení cualquier tipo de enfermedad mamaria. 

¡No olvides realizar tu Mamografía Digital!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

Tipos de mamografía

¿Cuáles son los distintos tipos de mamografía?

De acuerdo con el equipamiento y la tecnología utilizados y también desde el punto de vista de la indicación, existen distintos tipos de mamografía.

De acuerdo con el equipamiento y la tecnología utilizados, los tipos de mamografía incluyen la mamografía convencional y la digital. A su vez, la mamografía digital puede ser bidimensional (2D) o tridimensional (tomosíntesis 3D), que representa lo último en adquisición de imágenes mamarias. Desde el punto de vista de la indicación, hay dos tipos de mamografía: de detección y de diagnóstico.

En términos simples, la mamografía es el estudio de las mamas mediante imágenes obtenidas con bajas dosis de rayos X. Los dos tipos principales de mamografía son la convencional y la digital, que difieren fundamentalmente en la forma de almacenar las imágenes: en una placa radiográfica o en un archivo computarizado, respectivamente. A su vez, la mamografía digital puede ser bidimensional (2D) o tridimensional (tomosíntesis 3D), según la reconstrucción computarizada de la mama se realice en dos o tres planos.

Estetoscopio

Para todos los tipos de mamografía, la técnica es básicamente muy similar: cada mama, por separado, se coloca sobre una bandeja; luego una paleta comprime de manera suave y gradual la mama, y se emite una dosis de radiación segura. La exposición a la radiación es mínima y de hecho, la cantidad de rayos X que utilizan los equipos modernos es muy inferior a la que se empleaba en décadas pasadas. Está demostrado también que la compresión de la mama disminuye la dosis de radiación que se aplica al tejido mamario y mejora la calidad de las imágenes.

En la mamografía convencional, una cámara altamente especializada obtiene las imágenes, que son registradas directamente sobre una placa o película radiográfica, en blanco y negro. Con la mamografía digital, las imágenes son convertidas en señales que se transmiten a una computadora y son almacenadas como un archivo digitalizado. La mamografía digital ofrece varias ventajas:

  • la imagen almacenada puede ser ampliada para análisis más detallados de un sector de la mama,
  • el archivo digitalizado puede enviarse a otros centros o profesionales de la salud, incluso a larga distancia si fuera necesario,   
  • es posible que se requieran menos estudios por imágenes de seguimiento o complementarios, al mejorar la precisión diagnóstica fundamentalmente con la tomosíntesis y,
  • los avances tecnológicos han mejorado la calidad de las imágenes y el confort de las pacientes, en especial, con el nuevo equipamiento Planned Clarity® 3D.

A diferencia de la mamografía digital 2D, la mamografía digital con tomosíntesis o tomosíntesis 3D captura una serie de imágenes en diferentes ángulos, lo que permite una reconstrucción tridimensional de las mamas con alta resolución. Representa los avances tecnológicos más recientes en mamografía digital.

La tomosíntesis 3D aumenta la detección temprana del cáncer de mama y disminuye la necesidad de regresar al centro de diagnóstico para realizar tomas adicionales cuando una mamografía no ha sido concluyente. El estudio permite diferenciar mejor el tejido glandular mamario normal de posibles anormalidades y facilita la visualización de las microcalcificaciones.

Todas las mujeres que se realizan una mamografía pueden beneficiarse con la tomosíntesis 3D, pero en especial, aquellas con mamas densas, edad menor a 50 años o quienes se encuentran en la perimenopausia o comienzo de la menopausia. 

> También puede interesarte el siguiente artículo: Tomosíntesis Digital Mamaria 3D: lo más avanzado en detección temprana de cáncer de mama

Desde el punto de vista de la indicación o el motivo del pedido de la mamografía, hay dos tipos de mamografía:

  • Mamografía de detección o exploratoria: indicada como control de rutina a todas las mujeres que no tienen síntomas ni signos de cáncer de mama, y con la frecuencia que corresponde según la edad y el riesgo individual de cada mujer. Generalmente se toman dos imágenes de cada seno. El valor de este estudio de detección es que las imágenes pueden revelar alteraciones en los tejidos mamarios antes de la aparición de cualquier síntoma y por lo tanto, pueden permitir detectar temprano el cáncer de mama, brindando las mejores posibilidades de tratamiento y curación.
  • Mamografía de diagnóstico: se indica para verificar si puede tratarse de cáncer de mama cuando se ha palpado un bulto o hay otro síntoma o signo de sospecha. También se realiza cuando se han hallado cambios y se desea evaluar mejor las imágenes de una mamografía de exploración.  

En ocasiones, luego de un estudio ya sea de detección o de diagnóstico, puede solicitarse una mamografía magnificada u otras proyecciones mamográficas, para obtener imágenes más ampliadas y detalladas de alguna zona sospechosa. Esta situación no presupone necesariamente que se trate de algo preocupante porque, en la mayoría de los casos, se trata de hallazgos benignos. En algunos casos, el médico le pedirá que complete la evaluación con una ecografía mamaria, que aporta información complementaria a la mamografía.

Nuestra prioridad como institución es concientizar sobre la prevención de enfermedades riesgosas para la mujer. Solicite un turno para mamografía en Diagnóstico Rojas.

¿Desea obtener más información sobre mamografías? Lea nuestros artículos y mantengase informada sobre las últimas novedades.

¡No olvides realizar tu Mamografía Digital!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

¡No olvides realizar tu Mamografia con Tomosintesis!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

¿Qué es una mamografía magnificada?

¿Qué es una mamografía magnificada?

Si no sabes qué es una mamografía magnificada, has llegado al artículo indicado. Este estudio consiste en la obtención de imágenes con aumento (zoom) cuando un hallazgo en la mamografía convencional resulta dudoso, no es claro o es sospechoso.

La mamografía convencional es un método de estudio que utiliza rayos X para obtener imágenes de las mamas. Cuando se realiza en forma anual como control es la principal herramienta para detectar temprano el cáncer de mama, incluso antes de que aparezcan los primeros signos o síntomas. También se usa para investigar cambios sospechosos, como por ejemplo, un nuevo bulto palpable en la mama o un cambio en el aspecto de la piel o del pezón, con fines de diagnóstico.

En ocasiones, cuando el médico especialista en imágenes o el profesional que indicó la mamografía observan algún hallazgo que resulta dudoso, poco claro o anormal, pueden solicitar a la paciente que regrese para realizar algunas imágenes adicionales. Estas imágenes adicionales pueden consistir en tomas mamográficas con una orientación o ángulo diferente de los que se usan como rutina o bien una “mamografía magnificada”. La vista magnificada es complementaria a la mamografía convencional, incluso puede ayudar a definir si se requiere o no una biopsia de mama.

¿Qué es una mamografía magnificada?

Para la mamografía magnificada se utiliza una pequeña bandeja (que depende del tipo de equipo de mamografía en cada centro de diagnóstico), la cual aproxima la mama a la fuente de rayos X. Esto permite adquirir imágenes con zoom (aumentadas o magnificadas dos veces) de la región de interés.

Las vistas magnificadas permiten una evaluación más clara de los bordes y las estructuras tisulares de una masa o un área sospechosa. Con frecuencia se utiliza para evaluar microcalcificaciones. De acuerdo con el criterio del médico, puede también solicitarse una ecografía mamaria o una mamografía digital 3D (tomosíntesis 3D), para completar la evaluación.

Es muy importante destacar que usted no debe alarmarse si le piden que se realice una mamografía magnificada o imágenes adicionales. El 80 % de los hallazgos por los cuales se solicitan tomas adicionales son luego considerados “benignos” o “probablemente benignos” y se indica el control con seguimiento habitual en 12 meses o 6 meses, respectivamente.

¿Cuál es el beneficio de la mamografía magnificada?

Los especialistas han realizado estudios comparando la indicación de biopsia de mama a pacientes con imágenes sospechosas en la mamografía convencional, complementada o no con vistas magnificadas. La mamografía magnificada permitió reducir la tasa de biopsias mamarias en un 58 %. Es decir, que constituye una herramienta útil para colaborar con la toma de decisiones por parte del médico.   

La indicación criteriosa de la mamografía magnificada puede ayudar a evaluar mejor los cambios sospechosos en una mamografía de control de rutina y a detectar temprano el cáncer de mama. Además, puede permitir disminuir el número de biopsias, al contribuir a aclarar si determinados hallazgos son benignos, con lo cual se reduce también la ansiedad de las pacientes.

¡No olvides realizar tu Mamografia con Tomosintesis!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

¡No olvides realizar tu Mamografía Digital!

Hacé click y solicitá un turno en alguna de nuestras sedes

Solicitá tu turno ahora

Prevención del cáncer de mama: cómo reducir el riesgo

Prevención del cáncer de mama: cómo reducir el riesgo

El Dr. Ricardo Rojas, Director Médico de Diagnóstico Rojas, fue entrevistado en el programa de televisión M20 con relación a un tema fundamental para la salud femenina: la prevención del cáncer de mama.

El prestigioso profesional respondió preguntas relacionadas con las causas del cáncer de mama, sus síntomas y, fundamentalmente, la gran importancia de la mamografía en la detección temprana del cáncer mama.

Entrevista con el Dr. Ricardo Rojas


El Dr. Rojas expresó que lamentablemente, el cáncer de mama tiene muy alta frecuencia en Argentina y que una de cada ocho mujeres presenta esta enfermedad en el curso de su vida.  Por este motivo resulta tan trascendente la
prevención del cáncer de mama.

Para trabajar en ello es fundamental conocer cuáles son aquellos factores de riesgo que podemos modificar, cambiando algunos hábitos para reducir su impacto y llevar una vida más saludable, como por ejemplo:

– Evitar el consumo diario de alcohol.

– Realizar actividad física por lo menos tres horas y media por semana.

– Llevar una dieta saludable con una ingesta moderada de carnes rojas, grasas animales  y carbohidratos refinados. Consumir frutas, verduras, legumbres y cereales.  Evitar las bebidas azucaradas y alimentos hipercalóricos.

– No fumar.

– Estar consciente de los síntomas o signos más frecuentes,

– Realizar el autoexamen de las mamas y,

– Realizar los controles periódicos clínicos y con los estudios por imágenes pertinentes, fundamentalmente la mamografía.

Además, existen algunos fármacos que, solo en circunstancias especiales, pueden contribuir a reducir el riesgo, en base a sus efectos sobre las hormonas que estimulan el tejido mamario. Dichos fármacos deben ser indicados por el médico a cargo y requieren un estrecho seguimiento.

¿Qué causa el cáncer y con qué factores se asocia?

Los mecanismos por los cuales se produce el cáncer de mama son complejos y no se han aclarado completamente, pero se han identificado una serie de factores que pueden aumentar o reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. Muchos de los factores con gran impacto pueden modificarse.

Actualmente se conoce que menos del 10% de todos los cánceres de mama se asocian con causas genéticas; las más frecuentes son las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. En la amplia mayoría de los casos (90-95%), el cáncer se relaciona con los efectos de factores medioambientales y con el estilo de vida, es decir, con factores de riesgo que son modificables. Resulta sumamente trascendente comprender el impacto de los hábitos de vida en el desarrollo no sólo del cáncer de mama, sino de otros cánceres y enfermedades crónicas.

Son factores de riesgo conocidos y modificables: el tabaquismo, la obesidad, la dieta rica en grasas animales y carbohidratos refinados, el consumo de alcohol y la falta de actividad física. Por lo tanto, la mejor prevención, además de los controles periódicos, es mantener hábitos de vida saludables, en cuanto a dieta, peso corporal adecuado, actividad física regular, no fumar o dejar el hábito, etc. Estas medidas son especialmente útiles para quienes tienen riesgo aumentado debido a antecedentes familiares.

Entre los factores que no pueden modificarse se destaca la edad mayor de 55 años; la incidencia de la enfermedad aumenta progresivamente a partir de los 30 años.

Tener mamas densas se asocia con mayor riesgo de cáncer de mama. Por las características de la mama, con predominio de tejido fibroglandular, resulta muy difícil distinguir lesiones sospechosas, especialmente si son pequeñas. Por este motivo, la tomosíntesis 3D resulta un método más apropiado de evaluación.

El mayor tiempo de exposición del tejido mamario a los estrógenos elaborados por el organismo favorece los efectos hormonales sobre la proliferación y el crecimiento del tejido mamario. Es el caso de la menarca temprana y la menopausia después de los 55 años, tener el primer parto a mayor edad o no tener hijos.

Los antecedentes personales de cáncer de mama previo, incluyendo la radioterapia dirigida a la mama o al tórax, también deben considerarse.

Los antecedentes familiares de cáncer de mama, en especial en un familiar de primer grado (madre, hermana) o de cáncer de ovario, se asocian con mayor riesgo. Para conocer más detalles puede consultar la nota FACTORES DE RIESGO DE CÁNCER DE MAMA.

¿Cómo se detecta el cáncer de mama?

La mamografía es la principal herramienta para la detección precoz de la enfermedad ya que permite salvar vidas y alcanzar la curación.

La mamografía se realiza a partir de los 35 años y se recomienda el control periódico anual desde los 40 años de edad. El cáncer de mama no duele y los síntomas pueden ser tardíos. La mejor forma de detectar el cáncer de mama es con la mamografía y lo ideal es realizar el estudio antes de que aparezcan los síntomas del cáncer. Cuando la detección del cáncer es en la etapa asintomática (antes de la aparición de síntomas), el 98 % de esas pacientes salvan su mama y su vida.

Debido a que se trata de una población de mayor riesgo, se recomienda realizar mamografía o ecografía mamaria a partir de los 30 años a las mujeres con antecedentes familiares directos (madre, abuela) con cáncer de mama. Cabe mencionar que el cáncer de mama hereditario representa solo el 10 % de estos tumores.

En la amplia mayoría de los casos, las causas del cáncer de mama se relacionan con los efectos de factores medioambientales y del estilo de vida, que no sólo se vinculan con el cáncer de mama sino con otros tumores y enfermedades. La mejor prevención, además de los controles periódicos, es mantener hábitos de vida saludables en cuanto a dieta, peso corporal y actividad física, no fumar o dejar el hábito, etc. Estas medidas son especialmente útiles para quienes tienen riesgo aumentado por los antecedentes familiares.

Las mujeres a las que se les diagnóstico cáncer de mama y que han recibido tratamiento conservador, también tienen riesgo más alto de volver a presentar la enfermedad. Se recomienda el control más frecuente, entre 6 meses y un año, tanto clínico como mediante estudios por imágenes.

Por último, cabe destacar el papel del estrés como factor relacionado con el desarrollo de la enfermedad y la preocupante incidencia elevada del cáncer de mama en la sociedad actual. En conclusión, el Dr. Rojas recomienda llevar una vida lo más saludable posible, realizar los controles periódicos con el médico y hacerse la mamografía sin temor, para prevenir y detectar temprano el cáncer de mama.

Salir de la versión móvil